El crowdfunding en Colombia

El crowdfunding en Colombia

mdi-eye 1180
El crowdfunding en Colombia 13 de Octubre de 2020 El crowdfunding o financiación colaborativa se comenzó a popularizar hace aproximadamente 10 años, luego de que la grave crisis financiera que vivieron varios de los bancos más reconocidos de Estados Unidos redujera la posibilidad de otorgar créditos, llevando a pequeñas empresas y startups a buscar fuentes de financiación alternativa. Existen diferentes tipos de crowdfunding, hay dos que son los más conocidos y frecuentados, los primeros son los que se centran en donaciones, es decir, que las personas que ponen su dinero no buscan ningún tipo de recompensa o retribución, más allá de la satisfacción de estar aportando al crecimiento de una empresa o un emprendimiento. Por otro lado está el equity crowdfunding, que es el que estaremos tocando con mayor profundidad, y que básicamente es una plataforma financiera que funciona con inversiones o préstamos, en donde las personas que ponen su dinero reciben intereses, acciones, porcentaje de participación o algún tipo de retribución estipulada en el momento en el que comienza la relación. En el 2018 salió el Decreto 1357, el cual regula este tipo de crowdfunding en Colombia, teniendo como principal objetivo beneficiar a los emprendedores que cuentan con un proyecto productivo formal, es decir, que cuentan con una empresa constituida y requieren el capital para sacarla adelante; igualmente, este Decreto pretende avanzar en el uso de tecnología e innovación, para facilitar el acceso a servicios financieros y lograr conectar inversionistas y emprendedores. Antes de que se expidiera esta normatividad, los emprendedores solo podían postular sus proyectos en plataformas de financiación colaborativa para recaudar fondos vía donación o donación con recompensa, cuya base jurídica es totalmente diferente y actualmente siguen funcionando de manera normal sin ningún cambio en el mercado. Lo que regula y logra el Decreto 1357, es que ahora dichas plataformas también se pueden utilizar para canalizar préstamos de dinero y negociación de acciones, siempre y cuando quienes realicen esta actividad sean entidades autorizadas y vigiladas por la Superintendencia Financiera. El Decreto deja claro que el emprendedor receptor del capital tiene la posibilidad de utilizar plataformas extranjeras o colombianas, no obstante, estas últimas pueden acercar inversionistas extranjeros, pero los receptores de dicho capital deben ser residentes colombianos. Así mismo, define la financiación colaborativa como “una nueva actividad del mercado de valores”, que puede ser adelantada por las bolsas de valores, los administradores de sistemas de negociación de valores y sociedades anónimas de dedicación exclusiva. Luego de esta regulación y hasta el momento solo existe en el país una plataforma catalogada como crowdfunding, la cual fue lanzada en diciembre de 2019 y puesta al servicio de los colombianos por la Bolsa de Valores de Colombia (BVC), funciona 100 % digital y está vigilada por el Gobierno. Básicamente es una herramienta creada con el fin de brindar a las personas naturales mayores oportunidades de inversión y a las Pymes mayores opciones para financiarse. El Decreto sacado en el 2018 estipulaba unos montos máximos de financiación que suponían una barrera para muchas plataformas, hasta que en septiembre de 2020 se lanzó la actualización de dicha normativa. Anteriormente el monto máximo que se podía financiar cuando se contaba con la participación de aportantes calificados (inversionistas institucionales) era de 10.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes (smlmv) equivalentes a alrededor de US $ 3 millones, y hasta por 3.000 smlmv si esto no ocurría; con la nueva “flexibilidad” de los reguladores, el primer monto se amplió hasta US$ 13,7 millones. Esta actualización le ha abierto las puertas a muchas más plataformas que han querido consolidarse y regularse como crowdfunding, pero que entre muchas otras cosas, por esos topes no lo habían logrado. Aún hay mucho camino por recorrer en este tema a nivel nacional, pues es de cuestionar que al paso de dos años de una ley que sale para promover este tipo de mecanismos colaborativos, solo una plataforma lo haya logrado aún sabiendo que existen muchas con la intención, esto es un indicio claro de que esa “flexibilidad” de la que hablábamos anteriormente se hace necesaria para poder potenciar el crecimiento de las pymes y startups en el país, que tanto le aportan al desarrollo económico y social.
Más leídos [[ index+1 ]] [[ formatDate(entry.date) ]]

[[ entry.title ]]

mdi-facebook mdi-linkedin mdi-whatsapp mdi-link-variant